"La Presidenta es más fuerte que yo. Saldrá de esta situación y lo hará bien". Con voz delicada, que evidencia su estado postoperatorio, Irma Rosa Campestrini, presiente y desea una recuperación rápida y efectiva para Cristina Fernández. Esta tucumana de 60 años no pasa desapercibida en estos momentos, ya que su historia tiene muchas semejanzas con el presente de la jefa de Estado. "'Carcinoma papilar significa cáncer. Es lo que yo tenía', le dije a mi madrina cuando escuché la noticia", relata.

En marzo de 2011, el último de una serie de estudios que se efectuó Campestrini, le diagnosticó cáncer de la glándula de tiroides. Fue sometida a una operación semanas después para explorar y extraer el lóbulo de la glándula. Luego cumplió con un tratamiento con yodo radioactivo para deshacerse los tejidos remanentes. Su ritmo de vida cambió ese día: trabaja menos horas y disfruta cada minuto del día con tranquilidad y calma, como le aconsejaron. "Es muy duro pasar por esto, recién estoy reponiéndome. Me agarró angustia y depresión", dijo a LA GACETA.

Irma contó que los libros de auto ayuda le sirvieron también de salida de su desánimo postcirugía "Creo que estará (Cristina) sufriendo por dentro. Ojalá que no tenga que hacer tratamiento. Pero si yo salí adelante, ella podrá hacerlo, por su carácter", anheló.